A propósito de la elección en Chile…


Acabo de leer el artículo “Respeto a la Oposición” de Gabriela Calderón en El Universo.

La autora se sorprende por las enormes diferencias culturales – desde el punto de vista democrático – entre ecuatorianos y chilenos tomando como ejemplo la civilada transición que empezó el domingo por la tarde al saberse los resultados de las elecciones en Chile, donde oposición y gobierno intercambiaron los roles por voluntad popular.

Durante los últimos siete días he seguido la pista al acontecer chileno. No sólo de curioso, sino porque tengo un profundo respeto y gratitud para con Chile donde viví cinco años junto a mi esposa e hijos – de hecho mi segunda hija es chilena-ecuatoriana.

En virtud de dichos años, donde aprendí no sólo a comer sopaipilla, cazuela y charquicán sino que además me permití aprender valores democráticos es que no me sorprende la forma civilizada de conducirse tanto de la presidente saliente, la socialista Michele Bachelet, como del presidente recién electo, el liberal Sebastián Piñera .

La sorpresa yo me llevé hace bastantes años: el día en que llegué a Santiago de Chile, una helada mañana de agosto de 2002…

Por razones económicas viajé en bus (mi esposa e hijo viajarían unos diás más tarde en avión) atravezando medio Ecuador,  el Perú entero, y medio Chile. Mi bus llegó a Santiago a las 6 am. Mientras hacía tiempo para que me recogiera del terminal un colega matemático, me tomé un café en un local donde se podía ver las noticias de un canal chileno. Era el tiempo en que el presidente Ricardo Lagos pasaba sus peores momentos y yo como buen izquierdista que era pensaba en cómo hará este gobernante socialista para librarse de “la derecha represora”…

Sin embargo, la noticia que daba la televisión establecía que en el senado habían aprobado un paquete de leyes para abordar los problemas económicos y salvaguardar la salud democrática del país. Hasta aquí no hay sorpresa pues cosas así se escuchaban durante los gobiernos de Hurtado, Febres Cordero, Borja, Durán Ballén,… El punto es que el proyecto de ley que en definitiva protegía la figura del presidente de la república, había sido propuesto por la derecha…

Pasé todo el día dándole vueltas a la cabeza. No entendía pues estaba acostumbrado a que entre los actores políticos de mi país volaran ceniceros, corrieran sangre e insultos… Supuse que era una casualidad… Pero resultaron cinco años de casualidades.

En mi evolución espiritual (cuando llegué a Chile llevaba un par de meses observando las Siete Leyes Universales) y política fui entendiendo, gracias en buena medida al ejemplo de los políticos chilenos, que para progresar en todo camino positivo de la vida la receta era el camino de la moderación. También creo entender, al menos en parte, el porqué se aprecian y respetan los valores democráticos en Chile: porque sufrieron desde 1973 hasta 1990 la ausencia de las libertades que conlleva una verdadera democracia.

Lo que yo puedo decir es que las heridas de aquellos tiempos son todavía visibles en la sociedad chilena. Pero veo a una sociedad que aprendió en buena medida de sus metidas de pata. Mis colegas son unánimes en que «no hay nada mejor que un gobierno moderado«, «aún si fuera de derecha” según mi colega de izquierda, «aún si es de izquierda” según mi colega de derecha. “Volver a meter la pata“, JM

Poco antes de mi salida de Chile, 2007, converzaba yo con otro colega matemático chileno quien sinceramente estaba preocupado por las noticias que llegaban de Ecuador. El mismo habí sufrido el dolor del exilio y su refugio había sido Ecuador, por unos 15 años…

Me preguntaba él sobre qué pasaba en Ecuador. Yo le dije que un grupo de 57 diputados fue removido por fuerzas afines al presidente Correa. Mi colega se espantó: “eso es un golpe de Estado!”. Yo le cuestioné si el hecho de que Correa fuera de izquierda y que había una fuerte opinión pública en contra de estos diputados cambiaba su punto de vista a lo que me contestó: “es un dictador. Irrelevante todo lo demás. La democracia y la ley son para todos”. Véase este artículo.

¿Dónde quedaría aquel discurso de defensa de derechos humanos y de democracia del pseudopatriota? Quizás era solo una pseudoconvicción lo que le motivaba a gritar en la tarima sus diatribas. Como bien lo dice Manuel Gómez, «en otras épocas, Correa hubiera criticado con toda su fuerza a cualquier mandatario que reaccionase como él hoy reacciona ante la prensa. ¿Dónde se fue ese Correa? ¿No aprendió en sus años universitarios en Europa y Estados Unidos lo que es la verdadera libertad de expresión y prensa?«.

En todo caso, una vez más quiero dejar en claro mi opinión sobre lo que está pasando en Ecuador. Lo que se viene dando sería imposible si no tuviera un sustento popular. La fuerza de Correa yace en un descontento y fustración generalizados más una vacuidad de cultura democrática. La gente prefiere hecharle la culpa al Imperio, a los politiqueros, a los pelucones, a lo que sea, con tal de evitar un mínimo juicio autocrítico: ¡nosotros hemos elegido o hemos tolerado a los que nos han gobernado!

Como bien lo dice Simón Espinosa Jalil, la manera en que procede el pseudopatriota «en el lejano siglo XX se llamaba fascismo, y sus defensores también fueron, al principio, socialistas«. Y si buscamos con detenimiento nos daremos cuenta que los Mussolini y Hitler tienen su cuna justamente en una frustración generalizada que elige a un pseudopatriota (in extremis resentido) que ya en el poder se cree un dios con hambre de poderes absolutos. ¿El mecanismo? Una asamblea, una pseudo-nueva-constitución creada a la medida del pseudomonarca, o la revolución pseudopacífica del Socialismo Chavista (el Stalinismo del siglo 21), cualquier mecanismo es válido para la causa… Cualquiera que se le cruce en el camino «deberá ser aplastado«…

Puede que Correa hipnotice a más y más adeptos… Pero la Ley, Estado de Derecho y la Libertad de Opinión no dependen de cuántos votos uno gana. “La pseudolibertad de prensa“, JM

Correa caerá pronto. No porque “desestabilizadores” o “enemigos imaginarios” lo tumben. Sino porque a medida que pasa el tiempo se está quedando cada vez más sólo, en la soledad que generosamente proporciona el autoritarismo y el creerse un dios. Quiera Dios que más gente siga despertando del letargo populista. Lo que duele es que en Ecuador pareciera que no hemos aprendido de los errores pasados de nuestros hermanos chilenos y volvamos a meter la pata.

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Acerca de Juan Mayorga Zambrano

Juan Mayorga Zambrano, Ph.D. Profesor Investigador Ecuador
Esta entrada fue publicada en Actualidad, Chile, Dictadura, Ecuador, Etica, Noajismo, Política, Populismo, Siete Leyes Universales y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a A propósito de la elección en Chile…

  1. CLAUDIO MORAL dijo:

    Q CLARIDAD …………..SE NOTA Q NOS CONOCES BIEN , SOMOS DEMOCRATICOS , PERO TENEMOS UNA EXTREMA DERECHA DE LAS PEORES, ES ALGO HISTORICO , BASTA VER EL LEMA Q LLEVA NUESTRO ESCUDO NACIONAL: POR LA RAZON O LA FUERZA…………….DE VERDAD ES LO MAS FACISTA Q HE LEIDO.
    HABLEMOS DE LO Q ME TRAE A ESTE BLOG, NOAJIDAS O NOAJIDISMO , REALMENTE ES ALGO Q ME TIENE ANODADADO ES UNA VERDADERA REVELACION , ESTOY LEYENDO TODO LO Q HAY AL RESPECTO Y EN ESPECIAL SOBRE LOS SIETE MANDAMIENTOS O LEYES DE LOS GENTILES ……………Y DE VERDAD PREPARANDOME PARA RECIVIR AL MESIAS.

    SALUDOS

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