El sentido común: ¿el menos común de los sentidos?


Transcribo el artículo de José Hidalgo Pallares (La Hora – Ecuador, 14 de mayo 2007). Como bien lo dice el autor, el gobernante ecuatoriano (para mi ya no merece el tìtulo de “presidente”) es partícipe de esa convicción de que “el que grita más fuerte ese gana“. Pero quisiera agregar algo más. Para mi modo de ver, el señor Correa es efectivamente (y muy a mi pesar) fiel representante de lo que brota actualmente de la colectividad ecuatoriana: una falta total de autocrítica, una desidia a pensar en el bienestar común, una frustración generalizada, un irrespeto a todo nivel por la ley y el estado de derecho y, finalmente, una ausencia de valores democráticos en la cultura popular.

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La dignidad del presidente

Por José Hidalgo Pallares 14 de Mayo de 2007

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Un presidente digno es aquel que persigue el bienestar de su población y dedica todos sus esfuerzos a la consecución de esa meta. Un presidente digno es aquel que toma sus decisiones en pos de lo que él considera más beneficioso para el progreso del país y no en función de índices de popularidad.Un presidente digno es aquel que busca la paz social y no el que alienta odios y enfrentamientos entre los ciudadanos. Un presidente digno es aquel que, en todos sus actos, respeta la dignidad y los derechos de los demás, incluyendo a quienes no comparten su manera de pensar e incluso a aquellos que son blanco del rechazo ciudadano.

No es más digno el presidente que elimina a sus oponentes. Si así fuera, los dictadores serían las personas más dignas del planeta. Tampoco es más digno el que insulta o ridiculiza a quienes le hacen ver sus faltas, ni el que para todo encuentra absurdas justificaciones.

 

Por el contrario, no es menos digno el que sabe escuchar. Nada tiene de malo reconocer y enmendar los errores.

La dignidad no se consigue por medio de gritos y reprimendas. La dignidad no es sinónimo de soberbia. La dignidad nunca se ha llevado bien con burlones ni bravucones.

Pero parece que el presidente Correa tiene un concepto diferente de dignidad. Debe ser por eso que no ha sido capaz de aceptar las recomendaciones planteadas por los embajadores europeos, que se han mostrado preocupados por la crisis democrática que atraviesa el país. Debe ser por eso que ha avalado la inconstitucional resolución del Tribunal Supremo Electoral (que, por decencia, ya debería dejar de llamarse “Garantía de la Democracia”), mediante la cual se destituyó a 57 diputados.

Debe ser por eso que, frente a la protesta de Diario La Hora, que, como todos los ciudadanos con un mínimo sentido de democracia, ha condenado la actitud contemplativa, muy cercana a la complicidad, que la Policía Nacional ha mantenido frente a los cobardes ataques sufridos por los diputados destituidos, el presidente no ha encontrado una mejor respuesta que plantear una demanda penal contra el presidente del Diario.

¿Es esa la manera como el Presidente de la República pretende salvaguardar su dignidad?

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Acerca de Juan Mayorga Zambrano

Juan Mayorga Zambrano, Ph.D. Profesor Investigador Ecuador
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