¡Por Dios, gracias a Dios, que los judíos creen en Dios!


Durante más de dos décadas fui ateo. Muy militante por cierto.

Incluso me vanagloriaba de que cuando llegaban los misioneros a vender sus revistas o panfletos, yo terminaba “convirtiéndolos“. No les tenía miedo alguno.

Me eduqué en un ambiente donde no había imposiciones religiosas: mi padre era ateo y mi madre era católica no-observante; ella iba a misa una sóla vez al año, cuando hacían una “misa de honras”, una misa por cumplirse un año más del fallecimiento de mi abuelo, que descanse en paz. Por otro lado, disfruté de una de las pocas ventajas comparativas que presentaba la educación pública de Ecuador, el laicismo – en Ecuador no se podía enseñar religión en las escuelas públicas.

Me parecía que salvo unos cuántos evangélicos – menos que los dedos de mis manos – todos los religiosos en mi entorno no eran nada más que hipócritas que no se decidían a ser mejores personas por sus propios medios sin depender de miedos, especialmente su miedo al infierno. Además, sin equivocarme casi, yo pronosticaba que la señorita X que dictaba catecismo en una determinada parroquia eventualmente aparecería en “apuros” y que tendría que casarse “a toda velocidad, no sea que se le note“…

Sin embargo, siempre hubo un grupo humano que despertaba toda mi admiración – los judíos. De hecho, yo pensaba que, en la práctica, judío era sinónimo de genio. Y jamás me puse a pensar en que ellos tenían una religión propia…

Mi admiración nació con mi atracción por la Ciencia y por el Ajedrez.

Por el ámbito de la Ciencia basta mencionar al físico Einstein o a los matemáticos Jacobi para entenderlo.

En cuanto al ajedrez: siempre decíamos, en la jerga de los escaques, que hay cuatro tipos de ajedrecistas de élite: 1. judíos rusos, 2. judíos no-rusos, 3. rusos no-judíos y 4. no-rusos no-judíos… En aquel tiempo, Kasparov (un azerbayano de padre judío) reinaba sin dejar lugar a dudas de que era un deslotado…

Admiraba más todavía a los judíos por su valentía para sobreponerse a las adversidades. Nada de autoindulgencia. Resistencia pura. Firmeza. ¡Y que les importa si no los quieren! Yo me decía que Israel debe ser un país donde para encontrar inteligencia pura uno tenía que simplemente salir a la calle y hablar con la primera persona que pasara. Yo tenía unos 9 años….

Recuerdo especialmente un suceso que no me ha abandonado en toda mi vida. Un día mis padres tenían un compromiso y yo, que me aburría en ese tipo de “compromisos”, pedí que no me llavaran con ellos – prefería yo quedarme a leer o ver la televisión o jugar con la computadora. Prendí la televisión y comenzó una película. Los personajes eran judíos que luchaban por sobrevivir de cualquier manera a la barbarie europea en la segunda guerra mundial. Los que lograron su objetivo embarcaban a “la tierra de sus padres” pues en ningún otro lado los querían. Yo lloraba desconsolado ante las escenas finales: las celebraciones por la declaración del Estado de Israel, un grupo de muchachas que bailaba haciendo un círculo.

Mientras crecía yo, crecía mi admiración por ese ser enigmático: el judío. Cosa muy curiosa pues jamás había visto a un judío en persona. De hecho la primera vez que tuve contacto con una persona judía fue en 1994 poco antes de cumplir los 18. Participé en el campeonato mundial juvenil de ajedrez que tuvo lugar en Matinhos, Brazil. Había una muchacha que no se vinculaba a ninguno de los grupos “establecidos”: latinoamericanos (que incluía a los españoles y portugueses), europeos (que incluía a casi todos los argentinos), africanos, los de la india, los rusos, los musulmanes, etc. Sin embargo su rostro me era tan familiar, como si la hubiera conocido antes… Cuando la organización nos llevó a un pequeño paseo no me aguanté más y la abordé hablándole en español. Con cortesía me habló en un inglés que era nativo, un acento curioso. Ya en inglés, le pregunté que de dónde era. Era de Israel. De ahí en adelante saludábamos amistosamente si bien nunca se unió a la estruendosa gallada latinoamericana.

En un momento de mi vida me encontré con un vacío proveniente del hecho de que estaba viviendo una “vida recta pero sin un sentido profundo“. En aquel tiempo, una persona muy cercana me hablaba de Jesús y de los judíos, siempre en buenos términos, y terminé con una crisis existencial: ¿existe Dios? Todos creen que existe y, ¡hasta los judíos lo creen!

¿Conclusión? Un evangélico militante más apareció en la escena… Y, para mi suerte, en aquella iglesia siempre ponían como ejemplo a los judíos…

Muy poco después de mi conversión al Cristianismo Protestante, llegaron los aires del (pseudo) Judaísmo Mesiánico a la iglesia. Llegó la onda de lo “hebreo”… Por fin, puesto que admiraba más a los judíos que a cualquier mal ejemplo que daba la familia del caballero pastor, surgió una pregunta casi de manera natural: ¿por qué no creen los judíos en Jesús (= Ieshu= Yeshuah= Yehoshua= cualquier cosa)?

Viajé a Austria para iniciar mi doctorado. Por primera vez tenía la posibilidad de usar una conexión de internet de banda ancha y la aproveché: comencé a buscar en páginas de internet judías – ¡pero de verdad judías! Busqué en el Judaísmo que mencionaban los personajes de la película, el de sus “padres”, el Judaismo Ortodoxo…

Y lo que hallé es una Fe Racional. Uno podía no estar de acuerdo con sus premisas, pero tenía que reconocer que no era un sistema que lógicamente presentara contradicciones… como contraparte cada palabra del Cristianismo reclamaba la palabra misterio o fe ciega para sustentarse… Se avecinaba otra crisis existencial: ¿Cristianismo – una fé sustentada en el corazón y las emociones – o Judaísmo – una fe racional?

Una sábado tarde de invierno después de leer un paquete enorme de artículos, mi mente ya no resistía más: abandoné el Cristianismo de un sólo tirón. Lloré y pedí perdón a Dios. Al día siguiente, tome algunas cosas que me habían prestado en una iglesia evangélica de Viena y corrí a devolverlas. Juré que nunca más entraría en una iglesia….

Pero abandoné el Cristianismo emocionado con convertirme al Judaísmo. No quería saber nada de aquellas Siete Leyes de los Hijos de Noé que mencionaba un rabino en un artículo. Para mi eso estaba bien para el resto, ¡yo debía ser judío! Un amigo judío ortodoxo atendió a mis preguntas muy a su estilo: directo, sin anestesia. Me dijo que para pensar en ser judio primero debía vivir al máximo potencial las Siete Leyes paray entonces, después de algunos años, analizar si efectivamente quería tomar el yugo de la Torá… Y (¿cómo no?) como el consejo era de un judío “judío” (como yo llamaba a los ortodoxos), le di mucho valor.

Seguí su consejo. Sé, gracias a mis años como noájida observante, cuál camino quiero. Trabajamos con mi esposa en ese propósito común.

Hay mucho que he saltado en esta mi historia personal de cómo llegué al Monoteísmo. Pero jamá dejaré de decir ¡gracias a Dios que los judíos creen en Dios!

_______

Sobre el autor: El Dr. J. Mayorga es Matemático de profesión, Suma Quan Laude y mejor graduado de su promoción en Escuela Politécnica Nacional – Ecuador. Obtuvo su Doctorado en Ciencias de la Ingeniería (Mención en Modelamiento Matemático) en Universidad de Chile – Chile. Actualmente es investigador en el Technion (Israel Institute of Technology) en Haifa – Israel. Es noájida observante y trabaja desde hace varios años por promover entre los hispanoparlantes la observancia de las Siete Leyes Universales, herencia de las naciones de acuerdo con la tradición judía. Ha traducido del inglés al español “Los Siete Colores del Arco Iris” (Y. Bindman), “El Camino del Gentil Justo” (Ch. Clorfene & Y. Rogalsky) y “¿El Verdadero Mesías?” (A. Kaplan).

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Acerca de Juan Mayorga Zambrano

Juan Mayorga Zambrano, Ph.D. Profesor Investigador Ecuador
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10 respuestas a ¡Por Dios, gracias a Dios, que los judíos creen en Dios!

  1. enrique dijo:

    solo quisiera hacerle una pregunta señor juan ya que veo que usted parece saber bastantes y yo no por que no soy estudioso de los los libros antiguos de las religiones que menciona ¿ como es que los judios explican los milagros que hacia jesus? y que ningun hombre lo a logrado hacer en estos tiempos

  2. Mili dijo:

    Estoy por presentar un trabajo en el colegio sobre Judaísmo y de casualidad entré a tu página. Me gusta mucho lo que escribiste, aunque no pertenezco a ninguna religión. Me considero, más bien, agnóstica… solo escribo por curiosidad, ya que me gusta mucho el tema de las diferentes religiones. Leí un comentario al que respondiste que Jesús no cumplió ninguna de las profesías bíblicas… ya que yo también tuve una educación laica y en mi familia nadie es practicante de ninguna religión, no sé muy bien cuáles son las profesías que se deberían haber cumplido. Podrías explicarme? Siempre me intrigó bastante el tema del llamado Mesías y por qué algunas personas consideran a Jesus tan importante.
    Saludos, perdón por la molestia

  3. Gracias por su comentario Luis.

    Lo que erróneamente es comunmente conocido como Antiguo Testamento ni es antiguo ni es testamento. Son las Escrituras vivientes y eternas entregadas por Dios a la humanidad. El nombre apropiado es Torá.

    El primer libro de la Torá, Genésis / Bereshit, es obviamente aceptado como un texto producto de inspiración divina – plasmado a través de Moisés.

    Jesús, o como lo quieran llamar los cristianos, no escribió ningún libro; fueron sus discípulos quienes lo hicieron… En todo caso sin ningún tipo de inspiración divina – de hecho opuesto es el texto del NT a la Voluntad Divina pues promueve la creencia en un dios-hombre (con minúsculas).

    ¿De qué sociedad hipócrita me habla? ¿En qué argumentos se basa para considerar la sociedad judía (del tiempo en que vivió el caballero del NT) como hipócrita? ¿En las palabras de Jesús? Este caballero no es ni congruente con sus propias enseñanzas: se pone a ver (inventada) paja en ojo ajeno cuando él mismo tiene una enorme viga en el suyo: se declaró a si mismo dios.

    De la mente humana pueden brotar joyas y también estiercol. ¿Por una frase preciosa que pudiera haber enunciado Maradona o Madonna deberiamos considerarlos dioses? Lo mismo se aplica a Jesús.

    De usted,
    Juan

  4. Luis Lopez Criollo dijo:

    Todo escrito tiene su fundamento, pregunto Si el primer libro del Antiguo testamento (Genesis) es aceptado por los Judios y por quien fue escrito? vivió el autor cerca de sodoma y de gomorra destruidas por Dios?.
    Jesus o como lo llamen, o quien escribió el nuevo testamento quitó la costra de la llaga de una sociedad hipocrita que asume un papel o cree asumir una función por el conocimiento adquirido (funcional organizacional ) pero que no llega y ni es sentida por su projimo. “El que este libre de pecado que tire la primera piedra” Muy divina respuesta para que provenga de una mente humana.
    Gracias

  5. Bienvenido Nicolás. Gracias por su comentario. Atendiendo a sus acotaciones… 1. El Monoteismo tiene desde la revelación de Sinaí dos códigos legales: uno sacerdotal (con 613 mandamientos) para el pueblo judío y uno “laico” (con Siete Leyes Universales) para las naciones de la Tierra. Yo no soy judío, soy noájida observante. 2. Usted está en su perfecto derecho de escoger en qué o en quien creer ya sea Jesús, Buda, etc. Usted es libre. Sin embargo, todo ser humano tiene la capacidad para distinguir quien mismo fue el caballero Jesús, si fue un observante de la Torá o un señor que cometió uno de las trasngresiones más grandes al hacerse pasar por Dios. 3. Jesús no es Dios. Pero si usted quiere creerlo así nadie se lo va impedir. 4. Jesús no cumplió ni una sola de las profesías bíblicas. Pero si usted cree lo contrario, está en su derecho. 5. Cuando a usted o un hijo suyo le afecta una enfermedad difícil pero curable, ¿a quien acude? ¿A un curandero medio mago? En tanto que esté en sus cabales acudirá donde un médico calificado y ojalá un especialista, ¿cierto? Entonces, ¿por qué habría de procederse diferente cuando se trata de la salud espiritual? El pueblo judío sabía y sabe exactamente que cosas debía cumplir quien reclame ser el mesías. Siempre lo supieron y por ello no comieron el cuento de Jesús. Por ejemplo, el mesías debe construir el Tercer Templo y sucede en la época en que vivió Jesús el Segundo Templo seguía en pié. 6. Adicionalmente al punto anterior, usemos la lógica simple para ver que deducimos de sus afirmaciones Nicolás…. Si Jesús fue hijo de carpintero y (según usted y el Cristianismo) es hijo de Dios, entonces, ¿qué podríamos concluir? ¡Que el carpintero es Dios! Absurdo.
    7. Por otro lado, ¿sabía usted que José no fue el padre de Jesús? Un soldado romano llamado Pantera fue su padre. 7. Dios habita en la simpleza. Cierto. ¡Pero no sólo en la simpleza! El universo está repleto de Su presencia.
    De usted, Juan

  6. nicolas dijo:

    buenos fundamentos Don Juan para respaldar su creencia en el judaismo, es mas yo tambien considero admirables a los judios por sus avances y es mas como dijo usted por su firmeza, pero diferimos en algo, yo soy cristiano, digo cristiano no porque pertenesca a alguna religion o sistema, sino porque creo en Jesucristo y en sus palabras, no como una filosofia sino como normas perfectas y absolutas para vivir, ademas jesus nunca contradijo el torah, èl lo cumplio a cabalidad.
    Don Juan respeto mucho su opinion pero creo como usted lo dijo que hay que vivir como Dios dice y no hablar de como Dios dice que vivamos, Jesus vivio 30 años sujeto a su familia, y despues empezo con su movimiento, vivio 30 y hablo 3 años, ese es mi ejemplo, considero a jesus el hijo de Dios por ende Dios en esencia…
    en mi opinion creo que el orgullo de los judios en ese tiempo no les permitio aceptar que un hijo de carpintero, nacido en un pesebre al lado del excremento de los animales, ediondo, sea efectivamente el mesias.
    Estimado Dios habita en la simplesa, y no en la complejidad. por lo mismo las personas mas complejas no creen en Dios (a menos que tengan un trasfondo distinto).
    espero su respuesta, mi idea no es debatir porque en estos temas no exisen los conscensos.

  7. Bienvenido Henry. Gracias por respetar los parámetros para comentar en este blog. De todas la cosas que usted indica no creer al principio de su comentario, sólo disiento con usted en una: yo sí creo en Dios. Respeto mucho su apreciación pero no la comparto. De la mima frase que usted menciona de Einstein yo deduzco algo bastante diferente. ¿Sabe usted cuál es la fuente más antigua que habla de la evolución? El Talmud (la tradición judía que complementa a las escrituras hebreas). Pero claro mientras Darwin habla de una evolución CASUAL, el Talmud habla de una evolución CAUSAL. Tanto usted como yo tenemos muy claro que el hombre genera su destino. Depende de nosotros hacer de este mundo un lugar confortable. Yo NO lo invito a que crea en Dios. Le invito a que siga siendo una persona respetuosa, que cuestiona, que se esfuerza por ser cada dia mejor ser humano. Como usted ve, este espacio está abierto para el diálogo e incluso el debate en los términos con que usted ha tenido a bien presentarse: con respeto. Gracias de nuevo por su visita y vuelva tan seguido como quiera. De usted, Juan

  8. Henry dijo:

    No creo en religiones, no creo en Dios, no creo en el karma, no creo en la suerte, no creo en el destino… todas las anteriores cosas mencionadas no son más que inventos hechos para las personas débiles que se sienten indefensas o menos.
    Lo que creo con tu post, es que te dejaste doblegar, por tanto tiempo ser fuerte y en algún momento algo te pegó… quizás por la perdida de algún familiar o alguna pareja, no lo sé, lo que sí sé es que te volvieron débil.

    Se que te gusta tu actual religión porque Einstein también perteneció a ella y aún así fue uno de los mayores inventores del mundo, pero hay una frase que el mismo Einstein dice que pone claro que Dios no existe…

    “El hombre encuentra a Dios detras de cada puerta que la ciencia logra abrir”

    Viendo profundamente esta frase nos damos cuenta de que lo que nos expresa no es nada más que la verdad, Dios es el nombre que se le da a la evolución que el hombre alcanza cada día por su conocimiento e imaginación…

    Sé perfectamente que ésta frase ahora la verás desde un punto totalmente diferente al mio y no te culpo por ello.
    Espero pronto superes todo y vuelvas a darte cuenta de que el hombre no necesita algo divino para ser lo que es.

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